Un viaje puede ser especialmente exigente para una madre que amamanta o necesita extraer leche. En una terminal de transporte, contar con un espacio tranquilo, limpio y privado puede hacer que esa experiencia sea más cómoda y digna.

Las salas de lactancia son una oportunidad para pensar la atención al viajero desde las necesidades concretas de las familias. Su utilidad depende también de que sean fáciles de encontrar, estén disponibles cuando se necesiten y cuenten con condiciones adecuadas de higiene y privacidad.

La Terminal de Transportes de Ibagué nos comparte en el video que acompaña este artículo su sala de lactancia. Esta iniciativa permite visibilizar una forma de atención que vale la pena conocer y conversar entre terminales, de acuerdo con las características y posibilidades de cada instalación.

La sala de lactancia de la Terminal de Transportes de Ibagué. Video: Terminal de Transportes de Ibagué.

Desde CONALTER felicitamos al doctor Juan David Torres, gerente de la Terminal de Transportes de Ibagué, y a su equipo por su compromiso con la atención a las madres lactantes y sus bebés. Reconocer estas iniciativas también ayuda a promover una experiencia de viaje más humana.

Es importante distinguir la atención a las viajeras de los espacios de lactancia en el lugar de trabajo: las normas colombianas contemplan disposiciones específicas para las trabajadoras y también protegen el derecho de las madres a amamantar en espacios públicos. Una sala disponible para las usuarias puede complementar esa atención, sin que ello signifique que todas las terminales estén sujetas a una misma obligación de instalarla.

Invitamos a las terminales de transporte a compartir sus experiencias y a seguir identificando mejoras que faciliten los desplazamientos de las familias y la atención de quienes trabajan en ellas.

Fuentes normativas: Ley 1823 de 2017, Ley 2306 de 2023 y Ley 2458 de 2025.